Este domingo 12 de octubre de 2026, el joven de 23 años Valentín Yankelevich reveló a Infobae que sufrió violencia física y psicológica a manos de su padre, el productor de televisión Darío Giordano, durante su infancia en Buenos Aires.
Contexto familiar
Giordano contrajo matrimonio con la actriz Romina Yan en 1998. De esa unión nacieron Franco, Valentín y Azul. Tras el fallecimiento de Yan en septiembre de 2010, el productor se volvió a casar con Miren Argarañás y tuvo un cuarto hijo.
Profesionalmente, Giordano ha mantenido un perfil discreto. Según IMDb, dirigió la producción de las series televisivas Provócame (2001) y Kachorra (2002). En 2022 trabajó como productor ejecutivo de los conciertos de Tini Stoessel, presentados en el Hipódromo de Palermo y el Campo Argentino de Polo.
En 2018, ocho años después de la muerte de Yan, participó en el espectáculo solidario #ViveRo en el Teatro Gran Rex, enviando una nota a Canal 9 en la que agradeció el homenaje a su ex esposa.
La denuncia de Valentín
El joven recordó que la violencia comenzó cuando tenía entre nueve y diez años, poco después de perder a su madre. Describió golpes, arrastres por escaleras y confinamiento en su habitación como parte de una rutina cotidiana. > "Era un infierno vivir en esa casa", afirmó Valentín.
Según su relato, la agresión también afectó a su hermano Franco. Las ocho horas que pasaba en el colegio se convirtieron en los momentos más seguros del día.
A los 12 años, Valentín se mudó al domicilio de su abuelo, el productor Gustavo Yankelevich, quien solicitó la custodia de él y de Franco. Azul, la hermana menor, permaneció bajo el cuidado de su padre. > "Yo le pedí a mi abuelo que cuente lo que estaba pasando, pero él me dijo que debía esperar para proteger el proceso judicial", explicó el hijo.
Repercusiones y próximos pasos
El testimonio llega a pocos días de que el caso judicial iniciado por el abuelo haya sido presentado ante la justicia. Giordano no emitió respuesta oficial al momento de redactar esta nota.
El relato reaviva el debate sobre la violencia intrafamiliar en el entorno del espectáculo argentino y plantea la posibilidad de que se reabran investigaciones sobre los hechos ocurridos en la década de 2010.
Se espera que las autoridades determinen si procede una causa penal contra el productor.