En la sala del Teatro Picadero (Pasaje Santos Discépolo 1857), todos los lunes a las 20, se presenta Musicalmente tuyos, una creación de Fernando Albinarrate que se anima a cruzar géneros sin quedarse en ninguno. El propio Albinarrate firma el libro, las letras y la música original, además de compartir la dirección general con María Pascual y hacerse cargo de la dirección musical. Sobre el escenario, Iride Mockert, Ivanna Rossi, Max Acaballo y Mariano Mazzei conducen un recorrido de 90 minutos que incluye coreografía de Verónica Pecollo, iluminación de Gonzalo Dozo y vestuario de Gustavo Calandra y Claudio Hock.

Un itinerario con forma de vuelo

La propuesta se organiza como un viaje aéreo con siete escalas. La primera imagen es la de una azafata que da la bienvenida a bordo: "Bienvenidos a nuestro vuelo LA 440 con destino a la Música", anuncia Ivanna Rossi antes de que arranque el derrotero. A partir de ahí, el espectáculo salta del silencio de los orígenes a las primeras notas, de la Grecia de Pitágoras a un mash up que cruza la obertura de Los maestros cantores de Nüremberg de Wagner con Love of my Life de Queen. También hay lugar para una versión propia del Do Re Mi de La novicia rebelde, comentarios sobre el nacimiento de los acordes y un cierre de primera parte con tangos.

El segundo tramo se traslada al estudio principal de radio La corchea, donde se emite el programa Partido de música. Allí suena algo del Cascanueces de Tchaicovski y se compara el funcionamiento de una orquesta con el de un equipo de fútbol. Después llega otra asociación: la composición musical y la gastronomía, con una receta para "cocinar un vals". El show termina con un mix de Thank You for the Music de ABBA y We Can't Stop the Music de Village People.

Lo que funciona y lo que se diluye

El problema, según la propia propuesta, es que el espíritu pedagógico se pierde entre tantas referencias y extrapolaciones. Llega un punto en que las citas abruman y la conexión entre una y otra se vuelve difícil de sostener. Aun así, hay pasajes logrados: la interpretación de La flor de la canela de Chabuca Granda, la narración antibélica de Lili Marlene con homenaje a China Zorrilla incluido y, sobre todo, la lectura de la carta que Bach le deja a su esposa al morir. En ese texto, el compositor pide que en su casa "siga sonando la música, toda la música, la tuya, la mía, la de nuestros hijos, la de nuestros amigos, la de los rivales, la de los que vendrán".

El elenco cumple con oficio, aunque sin mostrar facetas que no haya desarrollado antes. La propuesta, válida en su intención, queda atrapada entre la ambición artística y la falta de un hilo que ordene el conjunto. Musicalmente tuyos se ofrece como una experiencia heterogénea y audaz para algunos, y como un show entretenido pero excesivo y falto de cohesión para otros. Las funciones continúan los lunes a las 20 en el Teatro Picadero.