En los primeros seis meses de 2026 la actividad textil argentina se contrajo 24,4 % respecto al mismo período del año anterior, según el informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). En junio la caída interanual alcanzó 15,9 %, consolidando una tendencia a la baja.

Producción y capacidad

Los subsectores de tejidos y acabados fueron los más afectados, con una reducción de la producción de 36,3 %. La utilización de la capacidad instalada en junio fue apenas 46,6 %, ocho puntos por debajo del promedio industrial (59,1 %). Aunque el indicador mejoró respecto a mayo, sigue 3,8 puntos bajo el nivel de hace un año.

"Los números demuestran que la falta de estabilización sigue impidiendo la recuperación del sector", señaló Luis Tendlarz, presidente de FITA.

Empleo y cierre de establecimientos

El empleo formal en el conjunto textil‑confección‑cuero‑calzado descendió a 93.952 puestos en mayo, 1.229 menos que en abril y 16.244 menos que en mayo de 2025. Desde diciembre de 2023 se pierden 26.851 empleos registrados. El sector responde por el 39 % de la pérdida mensual de empleo industrial y el 31 % de la contracción anual, una proporción cuatro veces superior a su peso en la industria.

En cuanto a empresas, el número de establecimientos dedicados a la actividad textil y a la confección cayó a 1.950 y 2.354 respectivamente en mayo, 515 menos que el año anterior. Desde diciembre de 2023 se han perdido 750 establecimientos, lo que equivale a un promedio de 30 cierres mensuales durante más de dos años.

Inversión, precios y comercio exterior

Las importaciones de maquinaria textil sumaron USD 70 millones en los primeros siete meses de 2026, una caída del 27,5 % frente al mismo lapso del año pasado. Los precios al consumidor del sector subieron solo 11,5 % interanual, muy por debajo del 33,8 % del índice general. En julio, la ropa, cuero y calzado registraron una baja mensual del 1,3 %, mientras que el IPC se ubicó en 2,1 %.

En el segmento mayorista, los productos textiles aumentaron 18,4 % interanual, también por debajo del 29,5 % del conjunto de manufacturas. FITA atribuye esta diferencia a la dificultad de trasladar el aumento de costos a los precios finales en un contexto de caída del consumo.

Las importaciones totales de la cadena textil alcanzaron en junio 22.000 toneladas por un valor de USD 113 millones, reflejando una reducción de la demanda externa.

Perspectivas

FITA advierte que la recuperación requerirá condiciones macroeconómicas estables y políticas que eviten la destrucción de la capacidad productiva, esencial para futuros crecimientos del sector.