Mañana, el Ministerio de Economía del Gobierno argentino presentará una licitación de bonos de muy corto plazo, con un volumen de 12,6 billones de pesos, destinado a refinanciar la totalidad de los vencimientos que se presentan esta semana.
El objetivo principal es cubrir esos vencimientos y evitar que la tasa de los bonos en pesos vuelva a subir.
Con esta operación se suspende, al menos temporalmente, la política de extender plazos más allá del mandato actual, medida que se había mantenido hasta la próxima elección presidencial.
En los últimos meses el gobierno había intentado desplazar vencimientos hasta 2027, logrando despejar alrededor del 45 % del total acumulado.
Estrategia de corto plazo
La oferta se concentra en instrumentos que vencen antes de enero de 2025; el título más lejano tiene fecha de 29 de enero próximo.
Se incluyen bonos de tasa fija bajo la modalidad LECAP, títulos indexados al CER y uno cuyo rendimiento sigue la evolución del dólar oficial, con vencimiento el 30 de octubre.
"No vamos a financiar en dólares a tasas cercanas al 10 % anual", señaló el vocero del Tesoro.
Repercusiones en el mercado
Durante agosto el riesgo país se mantuvo por encima de los 500 puntos básicos, y la falta de compradores firmes complica ampliar la exposición a activos locales.
La ausencia de una colocación en dólares, tras la reciente emisión del Bonar 2029, refleja la intención de no legitimar tasas tan elevadas.
El índice de confianza en el gobierno, elaborado por la Universidad Di Tella y Poliarquía, mostró una ligera mejora, pero sigue con más del 60 % de rechazo a la política oficial.
El Tesoro deberá volver a evaluar su estrategia de financiamiento una vez concluidas las elecciones presidenciales del próximo año.