Tesla confirmó que antes de que termine el año empezará a vender su Cybercab a terceros, el auto autónomo de dos plazas que no tiene volante ni pedales. El anuncio llega en medio de una investigación de la NHTSA, la agencia federal de seguridad del tráfico de Estados Unidos, sobre si el modelo cumple con las normas vehiculares vigentes.
La novedad se conoció durante la presentación de resultados del tercer trimestre de la compañía. Hasta ahora, todas las unidades fabricadas del Cybercab, un vehículo dorado sin controles manuales tradicionales, estaban reservadas a la flota propia de robotaxis de Tesla.
Cómo será la entrega
Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de la automotriz, explicó que a medida que esa flota crezca la empresa comenzará a entregar unidades a clientes. El directivo aclaró que el proceso arrancará de forma gradual, mientras Tesla aprende a gestionar la entrega, la propiedad y la operación de flotas sin conductor.
La idea de vender el vehículo a operadores externos había aparecido en septiembre, cuando la compañía lo presentó en un evento en Austin y abrió un formulario para interesados en comprar y administrar flotas de robotaxis. Hasta entonces no estaba claro si el plan iba a concretarse.
"La gran mayoría del negocio de Cybercab va a ser propiedad de Tesla y se va a operar como transporte por servicio", dijo Elon Musk durante la misma presentación.
El director ejecutivo también señaló que el Cybercab se ofrecerá principalmente como servicio de transporte, mientras que los modelos 3, Y y Roadster quedarán orientados a la propiedad personal.
Años de promesas y un cronograma que se estira
Musk viene hablando desde hace tiempo de una flota masiva de robotaxis económicos. Durante años, el plan se apoyó en convertir los autos Tesla de particulares en taxis autónomos con una actualización de software. Ese objetivo todavía no se cumplió.
Hoy, los dueños de un Tesla pueden contratar el sistema de conducción asistida avanzada Full Self-Driving (Supervised), que automatiza buena parte del manejo pero exige que una persona permanezca atenta y lista para tomar el control.
Ashok Elluswamy, vicepresidente de inteligencia artificial de la empresa, estimó que la compañía podrá habilitar el sistema sin supervisión en algunos vehículos de clientes para sumarlos a la flota de robotaxis hacia el segundo trimestre de 2027. Si ambos cronogramas se cumplen, los compradores de flotas de Cybercab podrán operar un servicio antes de que los propios dueños de Tesla accedan a esa capacidad en sus autos personales.
El frente regulatorio
El mes pasado, la NHTSA abrió una investigación sobre el Cybercab pocas horas después de que los vehículos comenzaran a circular por las calles de Austin. Las normas federales exigen controles manuales como pedal de freno y espejos retrovisores y laterales, y los fabricantes certifican por su cuenta el cumplimiento. Tesla hizo esa certificación pese a que el auto carece de esos controles.
La normativa actual no contempla vehículos sin controles manuales, aunque el Departamento de Transporte de Estados Unidos propuso recientemente eliminar esa exigencia para los autos diseñados para conducirse de forma autónoma. La agencia informó que revisará "el proceso y los datos técnicos en los que se basó Tesla para certificar el Cybercab".
El resultado de esa pesquisa podría definir si Tesla, o cualquier otro fabricante, puede operar legalmente un vehículo sin volante ni pedales en las calles estadounidenses.