La cuarta entrega de Spider-Man, protagonizada por Tom Holland, marca un nuevo capítulo en la franquicia. Marvel Studios ha tomado como referencia una serie de tapas clásicas de los cómics de Spider-Man para crear la estética del film.

Inspiración en los cómics

La película no solo retoma a los villanos más extravagantes del superhéroe, sino que también recrea portadas que marcaron décadas de historietas. Según Marvel Studios, la producción se basó en una serie de cómics que inspiraron la película.

La nueva entrega también presenta a cuatro villanos que hasta ahora solo habían existido en papel: Boomerang, Tarantula, Ramrod y Scorpion. Estos personajes llegan al universo cinematográfico con historias de origen que los fans de los cómics reconocerán al instante.

Los villanos olvidados

'Estamos emocionados de traer a estos personajes a la gran pantalla', afirmó un portavoz de Marvel Studios. Boomerang, por ejemplo, es un villano australiano que eligió un camino diferente después de que su carrera deportiva se truncó. Se unió al Secret Empire, organización que lo equipó con un arsenal de proyectiles especializados.

Tarantula, por otro lado, es un revolucionario proveniente del ficticio país de Delvadia. Su vestuario azul y rojo evoca deliberadamente el traje del propio Spider-Man, aunque en una versión más sombría.

Un nuevo capítulo para Spider-Man

La película marca un nuevo capítulo en la franquicia de Spider-Man. Con una estética inspirada en los cómics clásicos y la presentación de nuevos villanos, la cuarta entrega de Spider-Man promete ser una de las más emocionantes de la serie.