Sony confirmó que la planta de discos situada en Thalgau, Austria, mantendrá la mayor parte de su operatividad y solo disminuirá su producción en 10 % a partir de 2028. La medida se produce tras la polémica anunciada en julio, cuando la compañía comunicó el fin del formato físico para consolas PlayStation a partir de ese año y la llegada de la PS 6.

Corrección de la información

En informes anteriores se había indicado que la producción se reduciría al 10 % de su nivel actual y que la fábrica pasaría a fabricar microlentes ópticas. Un análisis reciente muestra que la cifra correcta corresponde a una caída del 10 % respecto a la producción actual, no a un recorte hasta ese nivel.

"Para clarificar y evitar cualquier información que lleve a confusión: en dicho comunicado, Dietmar preveía una caída general en ventas del 10 %, no una caída hasta el 10 %", señaló Brian Crecente, fundador de Kotaku.

La planta de Thalgau, la mayor de la división DADC de Sony, llega a producir 600 000 discos al día, de los cuales la mitad están destinados a la consola PlayStation.

Reacciones de la comunidad y la industria

Tras el anuncio original, jugadores y seguidores de la marca expresaron su descontento en redes sociales, pidiendo que se mantuviera el soporte físico y reclamando títulos como Destiny 3 y Bloodborne.

A pesar de la corrección, Sony reiteró que los juegos lanzados después de enero de 2028 no contarán con edición física, aunque seguirá ofreciendo discos para los títulos publicados antes de esa fecha.

Con la aclaración, la compañía busca disipar la confusión generada y tranquilizar a los consumidores que aún prefieren el formato tradicional.