George Russell, piloto de Mercedes, partirá del último puesto en la carrera principal del Gran Premio de Singapur el 11 de octubre de 2026. La sanción se produce porque el equipo tuvo que instalar una nueva unidad de potencia después del abandono en Malasia, lo que supera la cuota permitida por la normativa de la FIA.
Motivo de la sanción
La escudería británica sustituyó el motor en el monoplaza de Russell tras el fallo que obligó a detener su coche en la recta principal de Sepang, durante el Safety Car provocado por Alex Albon. Al no poder reparar la unidad, Mercedes montó una nueva, lo que implica una penalización mínima de diez puestos en la parrilla según el reglamento técnico vigente. En este caso, la medida envía al británico al último lugar para la carrera larga, aunque podrá competir sin restricción en la sprint del sábado.
"George tiene el reto añadido de una penalización por unidad de potencia, lo que significará salir desde el fondo de la parrilla el domingo, tras el fallo de motor en Malasia", señaló Toto Wolff, jefe de Mercedes.
Impacto en el campeonato
Con la sanción, Russell se mantiene segundo en el Mundial, pero queda 84 puntos detrás de su compañero Kimi Antonelli, quien amplió su ventaja tras terminar segundo en Malasia. Con siete carreras restantes, la matemática favorece al italiano: incluso si Russell ganara todas, Antonelli podría asegurar el título con resultados modestos.
Desafío en Marina Bay
El circuito urbano de Marina Bay es estrecho y ofrece escasas oportunidades de adelantamiento, lo que convierte la remontada en una tarea compleja. La última vez que Russell compitió aquí, en 2025, ganó desde la pole; ahora deberá intentar recuperar posiciones desde la última fila, una tarea que exigirá estrategia y paciencia.
El escenario plantea una carrera decisiva para el británico, que buscará minimizar la pérdida de puntos en la sprint y aprovechar cualquier oportunidad en la carrera principal.