Cristiano Ronaldo, capitán de Portugal, se marchó del hotel de concentración en Copenhague el martes, un día antes del encuentro de la Liga de Naciones contra Dinamarca. El jugador tomó su avión privado y abandonó al equipo sin entrenar, generando dudas sobre su continuidad en la selección.

Tensión interna

Los días previos habían sido conflictivos: Ronaldo no participó en la práctica del campo tras la victoria 2‑1 sobre Noruega en Oslo y se retiró al vestuario sin acompañar al resto del plantel al saludo de los aficionados. Según informó el diario A Bola, el presidente de la FPF, Pedro Proença, canceló un viaje a Ponta Delgada y se desplazó a Copenhague para reunirse con el seleccionador Jorge Jesus y con el propio Ronaldo.

"Ronaldo no se negó a entrenar. Eso era imposible. Va a entrenar hoy", declaró Jesus a la prensa antes de la sesión de preparación.

En el aeropuerto, cerca de la medianoche, Jesus y Proença intentaron convencer al capitán para que permaneciera. El diario español Marca describió la escena como una “última súplica” que no logró convencer al futbolista.

"Se fueron tras Cristiano al aeropuerto para intentar retenerle en Copenhague, pero el gran capitán no atendió a razones y se montó en el avión", informó el periodista Nuno Luz.

Posibles sanciones

El Reglamento Disciplinario de la FPF contempla una suspensión de entre uno y seis meses y una multa económica para quien abandone la concentración sin causa justificada. Con 234 partidos y 146 goles en su historial, Ronaldo es el máximo goleador de la selección y lideró la Eurocopa 2016 y las ediciones 2019 y 2025 de la Liga de Naciones.

El seleccionador, sin embargo, mantuvo una postura ambivalente: "En principio, jugará Gonçalo Ramos. No sé si Ronaldo jugará o no. Si lo necesito, jugará; si no, no", señaló Jesus, subrayando que el estatus del capitán no otorga privilegios sobre el resto del plantel.

El próximo desafío de Portugal será el duelo contra Dinamarca, donde la ausencia de Ronaldo podría influir en la estrategia del técnico.