Cuando el indicador de dirección asistida se enciende en el tablero, el conductor recibe una advertencia sobre el mecanismo que facilita el giro del volante. Ignorarla puede derivar en una avería más grave y gastos elevados.
Significado del testigo
El símbolo suele mostrarse como un volante con un signo de exclamación y puede aparecer en tonos amarillo, ámbar o rojo, según la marca. En los autos con dirección eléctrica, la luz puede deberse a fallos en el motor eléctrico, sensores, conexiones o en la electrónica del sistema, incluso a problemas de la batería o del sistema de carga. En los modelos con dirección hidráulica, la causa más frecuente es el bajo nivel del líquido de dirección, una fuga o un desperfecto en la bomba.
Cuándo prestar atención
Si la luz parpadea solo al arrancar y desaparece, forma parte del chequeo inicial del vehículo. En cambio, si permanece encendida o se activa mientras se conduce, indica una anomalía que requiere acción inmediata.
Qué hacer al ver la luz
Una señal clara de falla es el aumento de resistencia al girar el volante, sobre todo al maniobrar a baja velocidad. Ante esa sensación, lo recomendable es reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro. Si el volante sigue respondiendo con normalidad pero la luz no se apaga, lo más prudente es llevar el auto a un taller para un diagnóstico. En caso de que el volante se endurezca de forma brusca o presente comportamientos extraños, lo aconsejable es detener la marcha y solicitar asistencia, como una grúa.
No se debe intentar borrar el testigo sin identificar la causa; la prevención permite evitar que una falla en la dirección comprometa la seguridad del vehículo.