Una vez finalizado el Acto 1 de Fire Emblem: Fortune’s Weave en Nintendo Switch, gran parte del avance realizado sigue activo cuando cambias de personaje o de ruta.
Mapa y zonas exploradas
Todas las áreas que hayas descubierto permanecen visibles en la partida siguiente, al igual que la información sobre los recursos hallados. Las entradas a los fuertes deberán abrirse nuevamente, pero la ubicación de los carruajes sigue marcada.
"El mapa que exploras no se reinicia al cambiar de ruta", explicó el propio juego.
Relaciones y niveles de apoyo
Los vínculos construidos entre los personajes se conservan. Podés seguir aumentando la afinidad de un personaje con otro, incluso repitiendo capítulos para obtener más experiencia de apoyo y compartir comidas.
Clases y habilidades desbloqueadas
Las clases especiales que hayas conseguido —por ejemplo, Danzante, Guardián o Trovador— se transfieren a la nueva partida, lo que simplifica la progresión en rutas posteriores.
Misiones y recompensas
La mayoría de misiones completadas quedan registradas y sus recompensas, incluido el renombre, se aplican automáticamente en la siguiente partida. Algunas tareas de los templos deberán repetirse, aunque pueden hacerse sin perder nada.
Bendiciones y recursos compartidos
Todas las bendiciones de los templos que hayas activado siguen disponibles. Los objetos de “Dádivas” y los beneficios de salvación también se comparten entre personajes y pueden seguir mejorando.
Lo que no se conserva
El nivel del personaje, la experiencia acumulada y los objetos en el inventario no se transfieren, salvo los que se guardan para el Acto 3. Por ello, se recomienda completar los 12 capítulos del Acto 1 con un héroe antes de pasar a otro.
En resumen, aunque algunos recursos se pierden, la mayor parte del progreso se mantiene, lo que permite avanzar más rápido en nuevas rutas.