La normativa de tránsito permite que un conductor pierda temporalmente el derecho a manejar por distintas causas, desde una infracción grave hasta el incumplimiento de requisitos administrativos. Según la Ley Nacional de Tránsito, la medida puede ser una retención, una suspensión, una inhabilitación o la pérdida de validez del documento.
Diferencias entre retención, suspensión e inhabilitación
Retener la licencia implica que la autoridad la retire en el momento del control, pero el conductor puede seguir circulando hasta 30 días mientras regulariza la situación. La suspensión, por su parte, obliga al titular a presentar un nuevo examen de conducción; si lo aprueba recupera la habilitación, de lo contrario la licencia queda sin vigencia. La inhabilitación ocurre cuando el conductor no se presenta dentro del plazo establecido y la licencia es anulada.
"Si el infractor no comparece en los 90 días posteriores a la citación, la licencia puede ser destruida", explicó la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Infracciones que pueden desencadenar la suspensión
Entre las conductas que la ANSV considera graves están conducir bajo los efectos de alcohol o drogas, superar los límites de velocidad, pasar semáforo en rojo, circular a contramano, usar el celular al volante, no usar cinturón o casco (en motos) y no contar con la revisión técnica o el seguro obligatorio al día.
Desde 2025, los conductores que hayan obtenido su primera licencia pueden ser suspendidos por una falta grave cometida en los dos años posteriores al registro.
Cómo recuperar la habilitación
Una vez dictada la suspensión, el conductor debe rendir nuevamente el examen teórico‑práctico. Aprobarlo permite restablecer la licencia; fallar implica que el documento quede sin validez. En caso de inhabilitación por falta de presentación, el proceso no depende del sistema de puntos (scoring) y requiere la regularización de la situación administrativa.
Pérdida de puntos y sus efectos
El scoring parte de 20 puntos; cada infracción firme descuenta una cantidad determinada. Cuando el saldo llega a cero, se produce una inhabilitación temporal. Los plazos varían: la primera inhabilitación dura 60 días, la segunda 120 días, la tercera 180 días y a partir de la cuarta se duplican. En la Ciudad de Buenos Aires el régimen es distinto: 60 días, 180 días, 2 años y 5 años según la cantidad de pérdidas totales.
Reincidencia y sanciones más severas
Si el conductor vuelve a cometer una falta grave dentro de los dos años posteriores a una sanción, la inhabilitación se amplía. La primera reincidencia puede llegar a 9 meses, la segunda a 12 meses, la tercera a 18 meses y, a partir de ahí, los plazos se duplican sucesivamente.
Mantener la validez del registro
Cualquier cambio en los datos de la licencia que no sea comunicado al registro provoca la pérdida de validez tras 90 días. Actualizar la información permite recuperar la habilitación.
En resumen, la normativa establece distintas vías que pueden dejar sin licencia a cualquier conductor; conocerlas y actuar a tiempo es clave para evitar la imposibilidad de circular.