Qualcomm iniciará despidos en sus operaciones de todo el mundo y las primeras notificaciones llegarán en noviembre de 2026. La decisión la comunicó el CEO de la compañía, Cristiano Amon, en un memo interno enviado al personal después de las evaluaciones anuales de desempeño. El documento no detalla la cantidad de puestos afectados ni las áreas alcanzadas.
El fabricante de chips, uno de los mayores proveedores de procesadores para teléfonos inteligentes, argumentó que la medida busca consolidar "una cultura de desempeño más sólida" y corregir casos en los que la empresa "ha quedado consistentemente por debajo de las expectativas".
No solo pesa la evaluación individual
Amon aclaró en el memo que el rendimiento personal no será el único criterio. También se considerarán las prioridades del negocio, las necesidades de cada organización y las competencias que la compañía necesita. "A medida que expandimos el negocio, también lo hicieron las competencias y habilidades que requerimos", escribió el directivo. Y agregó: "Debemos tener a las personas correctas en los puestos correctos para que puedan rendir al máximo y la compañía pueda seguir teniendo éxito".
La firma tenía alrededor de 52.000 empleados en el mundo a septiembre del año pasado, en su mayoría a tiempo completo, según su propio reporte financiero. Su año fiscal suele cerrar a fines de septiembre.
Un año flojo en la bolsa y presión en el negocio
El contexto financiero no ayuda. Las acciones de Qualcomm acumulan una suba de apenas 1,5% en lo que va de 2026, frente a un S&P 500 que ganó 12% y un índice de semiconductores de Filadelfia que trepó cerca de 60% en el mismo lapso.
A fines de julio, en su último balance, la empresa proyectó una ganancia trimestral por debajo de lo que esperaba el mercado. También anticipó que los ingresos por productos para Apple caerían más rápido de lo previsto. La compañía sostuvo, de todos modos, que el crecimiento de sus negocios de centros de datos y de otras áreas fuera de los celulares compensará esa pérdida hacia el año fiscal 2027. Para ese entonces espera que la mayor parte de sus ventas de chips provenga de sectores distintos a los teléfonos.
El anuncio se enmarca en una tendencia que analistas del sector vienen señalando: procesos de reducción de personal que las empresas justifican con la productividad y las evaluaciones, en lugar de los tradicionales recortes por costos o reestructuraciones. En esos casos, el puesto puede seguir existiendo aunque cambie la persona que lo ocupa.