El precio del petróleo Brent subió y osciló entre USD 82 y USD 88 por barril en las últimas rondas, luego de la tregua de junio que había llevado el crudo a niveles más bajos. La reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán y las represalias iraníes revirtieron esa calma y reavivaron el riesgo sobre los surtidores argentinos.

De hecho, si el precio internacional del petróleo escala hasta los USD 100, las naftas locales deberían absorber una suba de 12,4%, con un impacto directo de 0,56 puntos porcentuales sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según reveló un informe de la consultora Empiria.

El impacto local

Frente a ese cuadro externo, el mecanismo de amortiguación aplicado por las petroleras locales desde comienzos de abril explica por qué los surtidores argentinos no replicaron la volatilidad internacional. YPF, con más del 55% del mercado minorista de combustibles, puso en marcha un esquema de contención de precios que el resto de las petroleras replicó.

Gracias a ese mecanismo, la nafta súper se mantuvo en torno a los $2.000 por litro entre abril y junio, cuando el Brent marcaba valores que, trasladados a precios locales, hubieran requerido ajustes muy superiores.

El esquema tenía, desde su diseño, una condición de salida: cuando el crudo bajara, el precio en el surtidor no acompañaría la caída de inmediato. Las petroleras recuperarían primero las ganancias resignadas durante los meses de contención.

Riesgos de nuevas disrupciones

El tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial, cayó de más de 88 buques diarios a unos 15 barcos por día. Con esa vía prácticamente cerrada, el mercado opera sobre rutas alternativas: el oleoducto saudí hacia el Mar Rojo, las salidas de los Emiratos Árabes Unidos por Fuyaira y las terminales de exportación de Omán. Cada una tiene su propio punto de vulnerabilidad.

Según estimaciones de Bloomberg Economics citadas por Empiria, el corte efectivo de la ruta saudí —que mueve entre 4 y 5 millones de barriles diarios— empujaría el Brent hacia los USD 103 por barril. El cierre simultáneo de las cuatro rutas alternativas lo llevaría a USD 114, todo antes de contabilizar cualquier deterioro adicional sobre el propio Ormuz.

El antecedente más cercano de un shock de esa escala fue el ataque a la planta saudí de Abqaiq en 2019, cuando la pérdida del 5% de la oferta mundial provocó un salto de casi 15% en el precio del crudo en una sola jornada, el mayor salto diario de su historia. La demanda de petróleo es rígida y no puede ajustarse de un día para otro: cada barril que falta se paga caro.

El presidente y CEO de YPF destacó que el mecanismo de contención de precios ha sido efectivo en mantener la estabilidad en el mercado local. Sin embargo, el riesgo de nuevas disrupciones en el mercado internacional del petróleo sigue siendo alto, lo que podría tener un impacto significativo en la inflación en Argentina.