El precio del petróleo dejó de responder únicamente a la oferta y la demanda este año. Tras el estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, el crudo se convirtió en una herramienta de presión económica. Actualmente, el precio del barril de Brent cotiza a US$87,06.
El conflicto en Medio Oriente modificó la lógica del mercado petrolero. La Argentina se convirtió en uno de los beneficiados en un mundo convulsionado, ya que mejora los valores de exportación. Sin embargo, esto también implicaría un alza en los surtidores, contenida por el buffer aplicado por YPF.
Contexto del mercado petrolero
El crudo se movió en los últimos meses entre un piso de US$70 y un techo de US$90. Esto se considera un “equilibrio cinético” para los analistas. Nicolás Max, CIO de Criteria, afirmó que Irán abre o cierra el estrecho de Ormuz en función del precio objetivo que quiere conseguir.
Impacto en la Argentina
La Argentina se benefició por ser exportador neto de crudo. Una tendencia que cada día crece más. Para Nicolás Gadano, economista jefe de Empiria, es una “buena noticia” que haya un aumento en los precios internacionales. Esto se llama una “mejora en los términos de intercambio”, porque al exportar la misma cantidad de bienes se puede importar más.
El Gobierno tuvo una estrategia mixta para lidiar con los incrementos en el mercado local de combustible. Una parte la hizo el Estado con los impuestos y otra YPF con el esquema de buffer. Fue una estrategia exitosa para sacarle volatilidad a los precios al público.
El próximo paso será ver cómo se desarrolla el conflicto en Medio Oriente y cómo afectará al mercado petrolero. La Argentina deberá seguir monitoreando la situación para aprovechar al máximo los beneficios de ser exportador neto de crudo.