La modelo Carolina Ardohain, conocida como Pampita, concluyó este sábado la Peregrinación Juvenil a Luján, recorriendo 47 kilómetros en 12 horas desde el barrio porteño de Liniers hasta la Basílica de Luján.
"12 horas, lluvia, viento, frío, sol. 47 kilómetros. Llegamos. Cumplí.", escribió la actriz en Instagram.
Condiciones del recorrido
El sábado se presentó con lluvias intermitentes, viento y bajas temperaturas que obligaron a los participantes a avanzar bajo la lluvia desde la salida oficial a las 10 hs. A medida que la jornada avanzaba, el clima cambió y apareció un breve respiro de sol, pero la humedad persistió durante gran parte del trayecto.
Preparación y equipamiento
Pampita mostró su preparación antes de iniciar la marcha: utilizó apósitos para evitar ampollas, llevó un casco oscuro, capucha y ropa adecuada para la intemperie. En varios tramos se la vio con un impermeable amarillo, mientras los peregrinos portaban ponchos, paraguas y recubrimientos de nylon para proteger imágenes religiosas.
Momento de mayor emotividad
Al llegar a la Basílica, la modelo grabó un video cantando “Zona de promesas” de Gustavo Cerati, resaltando la frase “tarda en llegar pero al final hay recompensa”. También compartió imágenes de los fieles arrodillados ante el altar, rezando por sus intenciones.
Contexto de la peregrinación
Esta fue la 52ª edición de la Peregrinación Juvenil, cuyo punto de partida fue la Iglesia de San Cayetano en Liniers. La salida se realizó a las 10 hs del sábado y la misa central está programada para las 7 hs del domingo. Pampita había participado en ediciones anteriores, como en 2021 tras el nacimiento de su hija Ana, y en 2024 poco después de anunciar su separación de Roberto García Moritán.
El recorrido, aunque agotador, reforzó la fe y la camaradería entre los miles de participantes, que culminaron la jornada con la tradicional celebración en el santuario de la Virgen de Luján.
"Luján allá vamos", había publicado la modelo antes de iniciar la marcha.
La peregrinación sigue siendo una tradición que la modelo retoma cada año, siempre vinculada a momentos personales y a la gratitud hacia la Virgen.