Durante los últimos siete días la gestión de Javier Milei registró aumentos en la pobreza, la inflación y el riesgo país, mientras los bonos locales perdieron valor y la actividad productiva se redujo, en medio de una fuerte disputa política interna.

Cifras alarmantes

El índice de pobreza volvió a crecer, la inflación se mantuvo en niveles elevados y el riesgo país superó los 600 puntos básicos. Los bonos argentinos registraron caídas significativas y la producción industrial mostró una contracción marcada. El consumo familiar también se redujo notablemente.

Estrategia de culpabilización

Desde la Casa Rosada se lanzó una campaña en redes sociales para responsabilizar al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, de la escalada del riesgo país. La línea oficial fue que Kicillof “viajó a Nueva York a criticar al país”. En la misma ciudad, Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvieron reuniones que fueron presentadas como parte de la defensa del modelo.

"Hasta fin de año son todas malas noticias en materia económica", afirmó un economista que asesora al gobierno en entrevista con El Destape.

Comentario de analistas

El analista Leandro Renou explicó en un tuit que el aumento del riesgo político se debe a que más ciudadanos consideran que el modelo de Milei es peor que la alternativa opositora, y no a la oposición misma.

Proyecciones electorales y debate interno

Dentro del oficialismo circulan estimaciones que indican una mejora gradual a partir de 2027, con un Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) proyectado entre 41 % y 43 % para agosto del próximo año. Paralelamente, libertarios y miembros del PJ discuten un proyecto de impuesto del 3 % a las transferencias internacionales de capital impulsado por Máximo Kirchner.

Factores externos y reservas

Los analistas señalan que la subida del riesgo también responde al fenómeno “Fly to Quality”, impulsado por el aumento de tasas en EE. UU., y a la propuesta de gravar la salida de capitales. En cuanto a las reservas, la compra de dólares se redujo por la estacionalidad típica del tercer trimestre, según fuentes del Ministerio.

El gobierno se enfrenta a un trimestre crítico y parece dispuesto a seguir señalando a figuras opositoras como parte de su estrategia para contener la percepción pública.