El Palacio Libertad será el escenario de la recepción oficial al papa León XIV el domingo 8 de noviembre a las 18.30, apenas dos horas después de que el Sumo Pontífice llegue al país. La decisión la tomó el presidente Javier Milei, que armó una lista de invitados con la intención de mostrar una imagen de unidad política: la vicepresidenta Victoria Villarruel, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri y los 23 gobernadores provinciales.

La convocatoria generó sorpresa en sectores de la oposición y, según el material difundido, fue recibida con buenos ojos en el Vaticano. La llegada del Pontífice se da en el marco del legado de Francisco, quien insistió en varias oportunidades sobre la necesidad de construir una sociedad integrada más allá de las diferencias políticas e ideológicas.

Una foto con todos los actores del poder

El gesto de Milei apunta a reunir en un mismo salón a los principales referentes institucionales del país, incluida su propia vicepresidenta, con quien mantuvo diferencias públicas en los últimos tiempos. La presencia de los gobernadores de todos los signos políticos le da al encuentro un carácter federal que excede la interna oficialista.

La elección del Palacio Libertad, el ex Centro Cultural Kirchner, agrega un componente simbólico: se trata de un espacio de gran capacidad y fuerte carga política, ahora destinado a una ceremonia de carácter religioso e institucional.

El legado de Francisco como marco

La visita de León XIV a la Argentina se inscribe en la continuidad del mensaje de Francisco, que durante su pontificado remarcó la importancia de la unidad social por encima de las divisiones partidarias. Ese eje es el que el Gobierno busca capitalizar con la convocatoria amplia.

Con la fecha ya confirmada, la expectativa está puesta en cómo se concrete la llegada del Pontífice y en el impacto que tenga la reunión del 8 de noviembre, a una semana del evento.