El presidente Javier Milei volvió a la Casa Rosada el lunes, marcando su primera presencia en el edificio en 25 días. Desde las 10 a.m. dirigió una reunión de gabinete que duró alrededor de cinco horas y concluyó a las 3 p.m.
La reunión y sus ausencias
En el encuentro no estuvieron presentes los ministros Juan Bautista Mahiques (Justicia), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Alejandra Monteoliva (Seguridad), quienes se encontraban en viajes oficiales a distintos destinos. Además, el asesor presidencial Santiago Caputo tampoco participó, lo que avivó los rumores sobre su supuesta marginación del equipo de comunicación.
"Lo único que pasó fue que hace meses se armó una estrategia digital paralela a los fierros que tiene él", comentó una fuente libertaria a El Destape.
Lo que dijo Milei
Durante la sesión, el mandatario insistió en que la política económica no cambiará y defendió la postura del gobierno frente a la morosidad. Declaró en tono enérgico:
"No vamos a cambiar un carajo".
Añadió que la credibilidad se construye con tiempo y que modificar la estrategia ahora implicaría perderla:
"Cuesta mucho tiempo construir credibilidad. Cambiar ahora implicaría perderla".
Milei también resaltó que los indicadores de morosidad no indican una crisis y señaló una tendencia a la baja en los últimos datos.
Contexto y reacciones
La ausencia de Caputo alimentó especulaciones sobre una posible reconfiguración del equipo de comunicación, aunque fuentes cercanas desmintieron que el asesor esté siendo alejado del presidente. Según los mismos informantes, grupos vinculados a Santiago Oría, Iñaki Gutiérrez y Sharif Menem llevan meses amplificando la actividad de Karina Milei y de diputados de La Libertad Avanza, sin que haya novedades recientes.
El gobierno, por su parte, negó cualquier intención de retirar a Caputo del círculo interno y reiteró su compromiso con el programa económico anunciado en la reforma de la carta orgánica del BCRA a finales de julio.
En conclusión, la reunión marcó el regreso de Milei a su sede de trabajo, pero dejó en evidencia ausencias estratégicas y mantuvo la tensión alrededor de la comunicación oficial.