Maxi Pachecoy acaba de publicar "Arte Sano", su nuevo álbum de estudio, y lo presentará en vivo el jueves 29 de octubre en La Carbonera, en el barrio porteño de San Telmo. El disco cruza folclore chaqueño, rock nacional, pop y canción de autor, con la guitarra y la voz como ejes centrales. Incluye colaboraciones con Raúl Rufino, Rubén Goldín, Sol Mianovich, Pablo Dacal y Leo García.
La música como refugio
Pachecoy define al álbum como un proceso que lo acompañó en momentos complicados. "La música en general me ayudó a atravesar distintos momentos, a sanar distintas cosas, escribir, sacártelo de encima, poder bajarlo a un papel", explicó el músico. Esa idea de sanación, según contó, excede el título del disco: la viene sintiendo desde hace tiempo y también la ve en quienes lo escuchan.
"Me pasó algunas veces de recibir mensajes de algunas personas que me decían: 'Escuché tu música y me hizo bien'", relató. Para el artista, esas devoluciones confirman que hay algo más profundo en la música y en el arte en general.
Raíces chaqueñas y una mezcla de influencias
Nacido en Chaco, Pachecoy asegura que el folclore estuvo presente en todos sus trabajos. A esa base se suman el pop, el rock nacional y la canción de autor, géneros que lo marcaron desde chico. En su casa se escuchaba folclore: Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa sonaban por decisión de su padre, y más tarde llegó al Cuchi Leguizamón. Del otro lado, el rock y el pop entraron con Fito Páez, Charly García, Spinetta y Soda Stereo. Después apareció la canción de autor de Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina.
Esa convivencia de estilos se traduce en las canciones del disco. "Como me gusta mucho la letra, un poco de folclore, un poco de pop, rock nacional, un poco de canción de autor: todas esas influencias aparecen en este disco", señaló.
Un tema con historia real
Uno de los cortes que el músico destaca es "Cucharaditas de Nescafé", una canción de autor con fuerte peso narrativo. Según contó, está basada en una historia real y funciona como un viaje donde el texto guía la canción. El tema también conecta con su vínculo con Barcelona y Madrid.
En lo instrumental, Pachecoy buscó volver a lo esencial. Quiso ir "a lo más genuino posible", con la guitarra y la voz en primer plano, una decisión que refuerza el carácter íntimo del repertorio.
El álbum recupera además una forma de componer que lo acompaña desde la adolescencia, cuando empezó a escribir sus primeras canciones. Las historias y las letras ocupan un lugar central en cada tema.
La presentación del jueves 29 de octubre en La Carbonera será la primera oportunidad de escuchar el disco en vivo.