Durante el Congreso Internacional de Maíz, celebrado en Córdoba, Matías Bonetti, socio fundador de la consultora MAXAN, advirtió que los suelos agrícolas de Argentina están siendo descuidados y presentan claros signos de agotamiento.

"No le estamos prestando al suelo la atención que se merece", afirmó Bonetti.

El diagnóstico de la crisis del suelo

Bonetti explicó que el modelo productivo predominante, basado en la extracción intensiva y en fertilizantes químicos, ha dejado de lado la vida microbiana y la fertilidad física del terreno. Señaló que la escasez de fósforo y la pérdida de carbono en el suelo son indicadores de una degradación biológica acumulada.

"Venimos de un modelo altamente extractivo y hoy vemos señales claras de agotamiento", sostuvo.

Propuesta de una agricultura regenerativa

MAXAN propone complementar la nutrición química tradicional con productos biológicos que reactiven la actividad microbiana y mejoren la absorción de nutrientes. Según Bonetti, “el suelo no es un soporte inerte; es un ecosistema vivo”, y recuperar su materia orgánica es clave para que cada kilo de fertilizante sea más eficiente.

Retos para los productores

El especialista destacó que el cambio requiere acompañamiento técnico y evidencia en el campo. “El agricultor nota que las recetas de siempre ya no dan el mismo resultado. Pasar a un esquema integrado y regenerativo implica superar barreras culturales”, explicó. Además, aseguró que la sostenibilidad ya no es un concepto abstracto, sino un factor que incide directamente en el margen bruto del negocio.

Con esta visión, MAXAN busca que la atención al suelo se convierta en una garantía para la viabilidad a largo plazo del sector agrícola argentino.