El actor español Marcos Franz, de 33 años, conocido por interpretar a Gerard en la serie Merlí, declaró en una entrevista en Antena 3 que durante cuatro años estuvo bajo la influencia de una persona que dirigía cada aspecto de su vida, desde sus amistades hasta sus proyectos profesionales, provocándole una profunda crisis mental.
"Llegué a plantearme el suicidio", confesó el actor.
Una amistad tóxica
Franz explicó que el vínculo comenzó cuando un joven recién egresado de Periodismo lo contactó para una entrevista sobre una película. Lo que empezó como una charla se transformó en una relación en la que el otro exigía aprobar cada decisión: contactos, publicaciones en redes, audiciones y asuntos familiares.
"Tomaba todas las decisiones pasando por él. Él tenía que aprobarme absolutamente todo", recordó.
El hombre se describió a sí mismo como parte de círculos de poder y prometió abrir puertas que nunca se materializaron. Según Franz, el manipulador le insinuó que debía abandonar Merlí y buscar una “misión superior”, llegando a sugerir retiros de meditación para alcanzar estados de conciencia elevados.
Consecuencias en la vida profesional
El control constante provocó episodios de ansiedad, paranoia y despersonalización. Franz dejó de asistir a castings, perdió representación y describió una etapa de “cabeza hecha un lío”. La depresión se mantuvo incluso después de cortar el vínculo.
En septiembre lanzó su primer libro, Cuando dejé de ser yo, donde narra la experiencia de manipulación, trauma y supervivencia.
"Me decía incluso que tal vez yo tendría que dejar la serie de Merlí, que mi camino era mucho más grande", relató.
Franz también señaló que su familia intentó advertirle, pero la presión del manipulador persistió hasta el último año de la relación.
Próximos pasos
Tras la ruptura, el actor ha retomado proyectos y busca reconstruir su carrera, aunque reconoce que la sombra de esos años aún influye en su proceso creativo.