El 1 de octubre se dio inicio a la exposición Mafalda Inmersiva en el Centro Cultural Recoleta, un recorrido de 14 salas y 1.300 m² donde el público puede ver a los personajes de Quino en tamaño real.

Un proyecto nacido del amor por la historieta

El cineasta Damián Kirzner decidió transformar la tira cómica en una experiencia física. "Hace tres años conecté mi amor por Mafalda con la posibilidad de hacer una muestra inmersiva", explicó el director. La iniciativa se construyó junto a expertos en narrativas inmersivas y tecnología, combinando saberes de Argentina, España, Reino Unido y otros países.

Cómo se vive la visita

Al entrar, los visitantes se encuentran con escenarios que recrean los dibujos clásicos. Cada paso del recorrido funciona como un guion que se escribe mientras se avanza, según Kirzner. La producción contó con la guionista Belén Santo‑Olalla, conocida por su trabajo en proyectos transmedia, y la logística estuvo a cargo de Andy Gaudenzi y su equipo de Crash Bang, responsables también de la gira mundial de Pixar.

"Lo mejor del ser nacional argentino es Mafalda, que está ahí volando con Gardel y con Messi", afirmó Kirzner al referirse al legado cultural de la historieta.

Aprobación de la familia de Quino

Los herederos del autor estuvieron involucrados en todas las etapas, asegurando el respeto a la propiedad intelectual. Su principal pedido: que la muestra llegue también a las nuevas generaciones. "Construimos una exposición para que los adultos revivan su infancia y los chicos la descubran jugando", señaló.

Temas actuales y resonancia

Kirzner destacó que, aunque la tira surgió en la época de la guerra de Vietnam, hoy sus mensajes siguen vigentes. "Ahora podemos abordar la igualdad de género, el cuidado del planeta y la amistad entre personas distintas", indicó.

La noche anterior a la apertura, el equipo relató momentos emotivos, con lágrimas entre los organizadores y la familia de Quino, que consideraron esencial mantener viva la figura de Mafalda.

Próximos pasos

Tras la inauguración, la muestra permanecerá en el Centro Cultural Recoleta durante varias semanas, y su formato itinerante está pensado para viajar a otras ciudades del país y del exterior.