La luchadora mexicana Lucero Acosta sufrió su primera derrota en la Professional Fighters League (PFL) frente a la canadiense Shannon Clark en un evento celebrado en Chicago. En el transcurso del primer asalto, el sujetador de Acosta se descoló, dejando al descubierto parte de su pecho mientras intentaba liberarse del control lateral de su rival.
El desarrollo del combate
Acosta comenzó con golpes de largo alcance, pero al final del primer asalto cayó al suelo. En el tercer asalto, Clark cambió de táctica, consiguió un derribo y, desde la media guardia, asestó una serie de golpes que dejaron el rostro de Acosta sangrante. El árbitro y el juez Kevin MacDonald detuvieron la pelea tras una oleada de golpes contundentes.
La exposición accidental y la reacción en redes
El incidente de vestuario pasó desapercibido para el árbitro, pero se viralizó en las plataformas digitales. Acosta aprovechó la atención para promocionar su cuenta de OnlyFans, indicando que el suceso le generó ingresos adicionales. > "Pago extra en OnlyFans porque mostré el pezón durante la transmisión en directo de PFL MMA. Es bonito. Patrocinador oficial", escribió en Instagram.
Al día siguiente, volvió a comentar el episodio con humor: > "Mi cara, cuando me dijeron que mi Chichi salió a saludar a la cámara! Bueno… El universo conspiró. Chichis para la banda!!".
Trayectoria y objetivos de Acosta
Originaria de México y conocida como "La Loba", Acosta empezó a entrenar artes marciales mixtas tras sobrevivir violencia doméstica en California. Debutó profesionalmente en 2018 y alcanzó la élite en 2019 al vencer a Valarie Quintero. Su récord quedó en 6-3 tras la derrota contra Clark, rompiendo una racha de cuatro victorias consecutivas.
Acosta aspira a ser una de las mejores nocauteras del mundo y busca un futuro en la UFC, declarando que quiere ser un modelo a seguir para otras mujeres en el deporte.