Durante su visita al programa Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, Laura Esquivel respondió a la pregunta del presentador sobre la fecha de su boda con Facundo Cedeira, su novio desde hace nueve años.

"Cuando el señor se disponga a proponerme matrimonio. Todavía no sucedió, en nueve años", afirmó la actriz.

El conductor, aprovechando el momento, lanzó una broma dirigida al músico, recordando su afición por Boca Juniors. "Facu, amigo xeneize, vamos… se me acerca la chica, vestida de azul y amarillo, y ahí, en medio del barro, se arrodilla y le pide", comentó Pergolini.

La respuesta de Esquivel y la indirecta del conductor

Esquivel tomó la indirecta y la devolvió a su pareja: "Mirá hasta dónde tengo que venir, Facu, para que me propongas casamiento". Sin embargo, dejó claro que el registro civil no es un requisito indispensable para ella; lo que realmente desea es una celebración al aire libre con sus seres cercanos.

"No me importa casarme. Lo que quiero es una fiesta de unión cuando lleguemos a los diez años", explicó la actriz.

Orígenes de la relación y planes a futuro

La historia de la pareja comenzó en un bar, donde Esquivel y sus amigas esperaban una mesa y Cedeira estaba a punto de irse. Tras un intercambio de miradas, él le cedió la mesa y, más tarde, la contactó por Instagram después de ver una publicación suya. Dos días después, volvieron a encontrarse en el mismo local.

Con la próxima década de relación acercándose, la actriz imagina una reunión al aire libre para conmemorar el aniversario, rodeada de amigos y familia.

Decisiones profesionales que marcaron su trayectoria

En la entrevista, Esquivel también recordó una oferta que recibió a los dieciocho años para mudarse a Europa. Optó por quedarse en Argentina porque en ese momento había audicionado para el musical Los locos Addams en el Teatro Ópera y quería estar cerca de su familia.

La actriz cerró la charla subrayando que, aunque la boda no sea una condición, la idea de celebrar su unión sigue presente mientras avanza su carrera.