La soja argentina se posiciona como la más competitiva del mundo en el mercado internacional, pero esa ventaja no se traduce en mejores condiciones para los exportadores locales. Según un gráfico elaborado por Intagro, con los valores FOB de referencia actuales, el poroto nacional lidera en competitividad relativa frente a otros orígenes, aunque los vendedores argentinos no logran competir con la capacidad de pago que exhiben las industrias oleaginosas.
El trabajo de Intagro también revela que la importación de soja estadounidense por parte de China resulta inviable con los valores FOB actuales originados en el Golfo de México, incluso si se eliminara el arancel extraordinario del 10%. Esa ecuación refuerza la posición argentina en el plano externo, pero choca con la realidad del mercado interno.
Un ciclo con embarques firmes, pero condicionados
Hasta el momento se registraron embarques de poroto de soja argentino por 6,0 millones de toneladas sobre un total estimado de 7,0 millones para el presente ciclo comercial 2025/26, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura. Si bien las condiciones externas habilitan un crecimiento de los embarques, el factor interno es el que limita esa posibilidad.
Las fábricas oleaginosas, impulsadas por la firmeza que viene mostrando la harina de soja, cuentan con una "billetera" mucho más abultada que la de los traders. Esa diferencia de poder de compra explica por qué los exportadores no pueden igualar las ofertas de la industria.
Los números que marcan la brecha
El FAS teórico de la soja Rosario estimado por la Bolsa de Comercio de Rosario para la exportación de poroto es de 362 u$s/tonelada, con un FOB oficial de 503 u$s/tonelada. Se trata de un valor lejano al que se negocia en la plaza argentina.
El precio de referencia de la Soja Rosario condición cámara en A3 Mercados del viernes pasado se ubicó en 372,5 u$s/tonelada. Ese precio, ciertamente, es inferior a la capacidad de pago actual de la industria.
China y el tablero geopolítico
En lo que respecta a la exportación de poroto, también debe considerarse que el principal factor de demanda, representado por China, está influenciado por cuestiones de orden geopolítico. El gobierno central de la nación asiática emplea a las importaciones de la oleaginosa como herramienta de negociación con Estados Unidos.
Ese contexto agrega una cuota de incertidumbre al futuro de los embarques, más allá de la competitividad que muestra el poroto argentino en el concierto internacional.