Desde el 3 de septiembre la Unión Europea suspendió la importación de carne vacuna proveniente de Brasil, alegando insuficientes garantías sanitarias sobre el uso de antimicrobianos. La medida deja un vacío en un mercado que antes recibía cerca de la mitad de la carne del Mercosur, y genera nuevas dinámicas para Argentina.

Precios al alza en Europa

Los analistas señalan que la reducción de la oferta brasileña ya está impulsando los valores en la zona. “Brasil representaba el principal proveedor del Mercosur, casi el 50% de la región, fundamentalmente con carne congelada”, explicó Víctor Tonelli, consultor ganadero. Además, la llegada de la mercancía actual coincide con el otoño europeo, periodo en que históricamente se fortalecen los precios, lo que podría acentuar la tendencia alcista.

"El impacto es positivo para la Argentina porque implica que Brasil se va de Europa, no puede ingresar con su carne hasta la próxima revisión", afirmó Diego Ponti, especialista en ganadería de AZ Group.

Espacio en la nueva cuota Mercosur‑UE

El acuerdo comercial entre el bloque europeo y el Mercosur contempla una cuota de 99.000 toneladas con un arancel intracuota del 7,5 %, mucho menor que el aplicado fuera del contingente. La distribución será gradual durante cinco años, con un 55 % de carne fresca o refrigerada y un 45 % de carne congelada. Argentina, Uruguay y Paraguay aún deben acordar la repartición del volumen.

Riesgo de presión en EE.UU.

Especialistas advierten que parte de la carne brasileña excluida de Europa podría redirigirse al mercado estadounidense, lo que presionaría a la baja los precios allí, donde también compite la producción argentina.

Próximos pasos

El jueves 17 de septiembre se reunirá el Foro Mercosur de la Carne, espacio donde se debatirá el mecanismo de asignación de la cuota entre los países miembros. La decisión será clave para definir el alcance de los beneficios para Argentina.