Un operativo judicial encontró en un garaje de Puerto Madero la Ferrari California descapotable negra que pertenece a Maximiliano Ariel Vallejo, un empresario amigo del presidente de la AFA, Claudio Tapia. El vehículo, valuado en US$ 320.000, había sido transferido a nombre de una jubilada de 73 años, pero la justicia considera que se trata de una maniobra para evitar su secuestro.

La investigación en curso

El financista Ariel Vallejo enfrenta cuatro cargos en la causa: asociación ilícita, cobro de tasas usurarias, lavado de activos y administración fraudulenta en perjuicio del Club Atlético Banfield. La fiscal Cecilia Incardona solicitó el secuestro del vehículo, que fue ordenado por el juez federal Luis Armella.

Un parque automotor de lujo

La Ferrari no es el único vehículo de lujo que la justicia vincula a Vallejo. La investigación identificó unos veinte rodados como propiedad del financista o de firmas relacionadas, incluyendo Audi, Mercedes-Benz, Alfa Romeo y Porsche. La acusación considera que estos vehículos fueron comprados con fondos no justificados.

'No pudo acreditar debidamente el origen de los fondos', dijo la fiscal Cecilia Incardona sobre el comprador del vehículo.

Contexto y antecedentes

El caso de Vallejo es parte de una investigación más amplia sobre lavado de activos y asociación ilícita en el ámbito del fútbol argentino. La justicia busca esclarecer si los fondos utilizados para comprar estos vehículos de lujo provienen de actividades ilícitas.