El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, comenzó a cursar invitaciones a todos los gobernadores del país para la misa que el papa León XIV ofrecerá el miércoles próximo a las 10 en la Basílica de Luján, última escala de su gira argentina antes de partir hacia Lima. La convocatoria salió de la oficina privada del mandatario bonaerense en las últimas horas, según confirmaron fuentes al tanto del operativo.

La Provincia, además, desplegará 11.365 efectivos de seguridad en el entorno del santuario, con una llegada escalonada de las fuerzas. El despliegue involucra a los ministerios de Gobierno, Seguridad y Salud, con postas sanitarias dispuestas para la jornada.

Un convite amplio y con matices

El Ejecutivo bonaerense extendió la invitación a intendentes de todos los signos políticos, legisladores provinciales, diputados y senadores nacionales por Buenos Aires, y a dirigentes políticos y sindicales. También recibieron el convite exgobernadores: Daniel Scioli y María Eugenia Vidal ya lo tienen, aunque la referente del Pro no asistirá a Luján porque estará en la misa del lunes en el Monumento a los Españoles. Fuentes cercanas a Carlos Ruckauf indicaron que no les llegó la notificación, pero que el exmandatario concurrirá a la ceremonia en Palermo.

Kicillof les avisó a sus colegas por el grupo de WhatsApp que quería contar con su presencia y que les enviaría las notificaciones formales. La mayoría de los mandatarios provinciales ya las recibió; algunos aún aguardaban la llegada del convite.

"Nosotros invitamos a todos para que no sea partidizado", alegan desde La Plata, en línea con los reiterados pedidos de la Iglesia para que las actividades con el Papa no se politicen.

Dos escenarios y una misma vidriera

La visita de León XIV, el primer pontífice que pisa el país en 40 años, tendrá dos momentos institucionales. El domingo, el presidente Javier Milei encabezará un acto en el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner) apenas arribe el Papa, con el Gabinete completo, gobernadores —entre ellos Kicillof—, la vicepresidenta Victoria Villarruel, legisladores nacionales y ministros de la Corte Suprema. A los referentes kirchneristas también les llegó la invitación en las últimas horas.

El miércoles será el turno de Luján, donde la Provincia busca mostrar una imagen institucional ante el Vaticano. La delegación de la Casa Rosada estará encabezada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al secretario de Prensa, Fabián Fernández; el canciller Pablo Quirno; y el secretario de Culto, Agustín Caulo. Por la gobernación, los principales responsables de la recepción son el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el de Seguridad, Javier Alonso; la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y el ministro de Salud, Nicolás Kreplak.

Un test político en año electoral

El megaoperativo y la convocatoria a sus pares llegan en un momento de alta exposición para Kicillof, que sin confirmarlo públicamente se muestra como candidato presidencial para 2027 y enfrenta tensiones internas con el kirchnerismo por su liderazgo. La misa multitudinaria, que observará el mundo y tendrá fuerte impacto en los argentinos, funcionará como una prueba de gestión en un evento de escala masiva.

El antecedente más cercano de una visita papal al país se remonta cuatro décadas atrás, lo que convierte a la jornada en un acontecimiento con potencial electoral. La Iglesia ya advirtió que no quiere que la actividad con el Papa se convierta en escenario de disputa partidaria.