El 7 de marzo de 2024 el irlandés Eamonn Keaveney, de 34 años, volvió a su pueblo natal tras recorrer 6.805,83 kilómetros sin zapatos, partiendo de Estambul, Turquía, y cruzando diez naciones en 369 días.

La ruta y el desafío

Keaveney inició su marcha en Turquía y siguió por Bulgaria, Rumania, Hungría, Austria, Alemania y Francia, antes de cruzar a Inglaterra, pasar por Gales y culminar en Irlanda. El itinerario, aunque pensado con antelación, se ajustó día a día según el terreno y el clima. “Desde que rompí por primera vez el récord de viaje descalzo, quería hacer otra gran caminata”, explicó el aventurero.

Lesiones y obstáculos

El contacto constante con asfalto, tierra y fragmentos de vidrio provocó cortes, sangrados y una infección por una espina de endrino que lo dejó fuera de la ruta una semana. Cerca del final, una pequeña fractura en un dedo del pie le obligó a detenerse más de un mes. > "Mis pies recibieron un castigo muy fuerte", afirmó Keaveney en declaraciones a Guinness World Records.

Logística y apoyo

Durante más de un año cargó una mochila con provisiones y equipamiento esencial, lo que añadió una carga física importante a cada jornada. En la primera mitad del trayecto estuvo acompañado por su novia, Ellie, quien caminó con calzado, aliviando parte del peso emocional del proyecto.

Reacción del público y futuro

El paso de un hombre descalzo por carreteras y pueblos generó miradas curiosas y preguntas en varios lugares. Con el tiempo, la novedad se volvió parte del paisaje y la gente empezó a acostumbrarse a su presencia. Tras batir su propio récord anterior de 2.080,14 km y superar la marca polaca de 3.409,75 km establecida en 2024, Keaveney ahora planea nuevos retos de resistencia.