En el último partido de la Liga de Naciones, Irlanda e Israel se enfrentaron en Serbia a puertas cerradas. Ambos planteles portaron brazaletes negros: los israelíes conmemoran el ataque del 7 de octubre de 2023 y los irlandeses protestan por los asesinatos en Gaza. La rivalidad se intensificó cuando los jugadores omitieron el saludo protocolar y, según testigos, estuvieron a punto de enfrentarse en el túnel del vestuario.
Gestos de protesta
Los irlandeses reiteraron sus señalamientos al no estrechar manos y al mostrar gestos de descontento, manteniendo la postura adoptada en encuentros anteriores. Por su parte, los israelíes llevaron los brazaletes como recuerdo del aniversario del ataque.
Partido a puerta cerrada
El encuentro se jugó sin público, medida que buscó evitar incidentes en un contexto ya cargado de tensión. Las autoridades locales confirmaron que la decisión se tomó por razones de seguridad.
Próximos compromisos
Ambas selecciones continúan su calendario en la fase de clasificación, mientras la federación irlandesa mantiene su postura de protesta en futuros partidos.