En una entrevista publicada esta semana, el poeta, artista visual y curador Guillermo Daghero explicó que su trayectoria artística se vio marcada por más de tres décadas de trabajo en el Área de Rehabilitación del Hospital Neuropsiquiátrico Dr. Emilio Vidal Abal de Oliva, entre 1990 y 2023.

Raíces familiares y primeras impresiones

Daghero recordó que su vínculo con la institución comenzó mucho antes de su ingreso profesional. Su abuelo laboró allí desde joven y varios familiares nacieron dentro del recinto, que funcionaba como una especie de colonia. “Mi relación con la locura viene de mucho antes de mi trabajo profesional”, afirmó.

La vida cotidiana del pueblo

El artista describió cómo la comunidad de Oliva convivía estrechamente con el hospital: familias vivían en el predio, los pacientes recorrían las calles y participaban en la misa del sábado y la procesión anual de la Virgen del Carmen. Estas experiencias formaron parte de su cotidianidad infantil.

"Era una fiesta religiosa donde se mezclaban pacientes, trabajadores, familiares y habitantes del pueblo", recordó.

Encuentros que dejaron huella

Entre los recuerdos más vívidos está la figura de "el hombre del palo", un paciente que caminaba con un bastón y que Daghero observaba desde la ventana de su casa. Ese encuentro le enseñó, según el propio artista, la importancia de la observación y la escucha.

Del trabajo institucional a la reflexión estética

Tras su paso por el hospital, Daghero dirige proyectos curatoriales, talleres de escritura y espacios de reflexión sobre arte en instituciones psiquiátricas. En la conversación también abordó la escritura del postfacio para la edición en español de Ensayo sobre la conación estética de Jean Oury, donde la "conación estética" se presenta como la capacidad de reconocer los gestos y objetos cotidianos como manifestaciones artísticas.

"La conación estética no es solo una categoría teórica, es reconocer lo que ya ocurre en los pequeños gestos", señaló.

Mirada hacia el futuro

Daghero continúa explorando la relación entre arte y salud mental, proponiendo que la convivencia precede al concepto y que la práctica antecede a la teoría.