El dirigente social Juan Grabois se reunió con Peter Thiel, uno de los principales referentes de la élite tecnológica global, en su mansión en el Barrio Parque porteño. Grabois explicó que buscó dialogar con Thiel para entender su visión sobre la tecnología y anticipar su postura ante la encíclica del papa León sobre la inteligencia artificial.

Qué busca Grabois

Grabois sostuvo que su acercamiento a Thiel tenía como objetivo comprender el “modelo civilizatorio” que impulsa Silicon Valley, al que vinculó con el aceleracionismo, el transhumanismo y la desregulación tecnológica. “Fui para entender cómo funciona el circo, mejor reunirte con el dueño y no con los gorilitas”, destacó.

La visión de Thiel

Grabois reveló que Thiel no está de acuerdo con el ingreso básico universal, algo que él sí propone, pero “le parecía una idea interesante para trabajar”. También explicó que la Argentina puede convertirse en una cabecera de playa para la experimentación ilimitada de las grandes tecnológicas.

La crítica a la élite tecnológica

Grabois rechazó la idea de que sus temores sobre la élite tecnológica sean simplemente delirios, y vinculó sus posturas a una reacción frente a los intentos de regulación y a la magnitud de sus patrimonios. “No es tan loco el planteo, porque este nivel de concentración es totalmente insustentable y va a haber una reacción de los pueblos frente a eso”, explicó.

La disputa entre paradigmas

Grabois consideró que la disputa de fondo es entre un paradigma tecnocrático —que considera legítima cualquier acumulación— y un paradigma humanista que busca la distribución de la riqueza y la protección de los bienes comunes. El dirigente social remarcó que la acumulación de riqueza por parte de los grandes magnates tecnológicos resulta incompatible con cualquier lógica democrática.

El rechazo a la regulación

Grabois detalló que Thiel no aceptó en ningún momento la posibilidad de regular el crecimiento de la inteligencia artificial o de limitar el avance tecnológico. “Ellos son cruzados existenciales con este tema”, resumió. El dirigente remarcó que la negativa a establecer límites se fundamenta en la idea de que cualquier regulación privaría a la humanidad de su desarrollo y evolución natural, y que esto deriva en el transhumanismo, donde la tecnología busca trascender los límites biológicos de la especie humana.

La visión de la élite tech

Grabois se refirió a que para un sector de la alta élite tech, el anticristo son los procesos de regulación internacional. “Estamos hablando de gente muy inteligente, no son estúpidos. Son influyentes. Dicen que Greta Thunberg representa al anticristo. No es una pelotudez desde la perspectiva de ellos, porque Greta plantea una regulación global, por ejemplo, sobre cuestiones ambientales”, dijo.

La reunión de Grabois con Thiel se enmarca en un contexto de creciente debate sobre la regulación de la inteligencia artificial y el papel de la tecnología en la sociedad. El dirigente social busca anticipar y analizar la reacción de Thiel ante la encíclica del papa León, que plantea una fuerte crítica a los paradigmas tecnológicos actuales.