El Tyson Fury y el Anthony Joshua han sellado su encuentro, previsto para el viernes 11 de diciembre en el Principality Stadium de Cardiff, con cobertura mundial a través de Netflix.
Detalles del evento
Ambos púgiles participarán en una rueda de prensa el 30 de septiembre en el British Airways Arc de Londres, donde se presentarán los últimos pormenores. En esta ocasión no se disputarán cinturones oficiales, aunque los dos boxeadores suman múltiples títulos mundiales en sus trayectorias.
"Será una noche histórica para el boxeo, aunque no haya cinturones en juego", señaló el promotor Eddie Hearn.
Por qué Cardiff se impuso como sede
Inicialmente se barajaron ciudades como Londres, Nueva York y Las Vegas, pero la cláusula incluida por Joshua en su contrato exigía que la pelea se realizara en suelo británico. Hearn recordó que el británico habría podido ganar más dinero peleando en EE. UU., pero mantuvo la postura de respetar el acuerdo.
"Joshua insistió en que el combate fuera en el Reino Unido; esa condición fue clave", declaró Hearn.
El Principality Stadium, con capacidad para 80.000 espectadores y techo retráctil, ofreció la solución logística que Wembley no pudo garantizar, sobre todo por la ampliación del horario permitido por el gobierno galés y la ventaja de contar con un recinto cerrado durante el invierno.
Día y hora del enfrentamiento
A diferencia de la mayoría de los combates que se disputan los sábados, este se ha programado para un viernes, evitando coincidencias con eventos de la WWE y la UFC programados para el 12 de diciembre. Netflix ya había experimentado con éxito un viernes en la pelea entre Jake Paul y Mike Tyson.
"Programar el duelo un viernes maximiza la audiencia global", explicó la plataforma.
Aunque la hora exacta aún no se confirma, el promotor indicó que el inicio será antes de las 3:00 a.m. BST (10:00 p.m. ET), lo que obligará a los aficionados del Reino Unido a trasnochar para seguir la transmisión.
Próximos pasos
Tras la conferencia de prensa, los organizadores afinan los últimos detalles técnicos y de seguridad. La expectativa crece entre los seguidores, que esperan ver finalmente el choque de dos de las mayores figuras del boxeo contemporáneo.