Este lunes 26 de octubre de 2026, el tenor Freddie De Tommaso subirá al escenario del Teatro Colón para cerrar la programación del Ciclo Aura con una gala destinada a los amantes de la ópera tradicional.
Una carrera que despegó tras el Viñas
En 2018 ganó el primer premio del Concurso Viñas en Barcelona, lo que le abrió las puertas a los grandes teatros internacionales. Tres años después debutó en la Royal Opera House de Londres con Tosca, convirtiéndose en el tenor más joven –con 28 años– en interpretar ese papel allí. Desde entonces ha cantado en la Staatsoper de Viena, el Met de Nueva York y los principales escenarios de Berlín, Milán y París.
El sello Decca y el recuerdo de Caruso
Como artista exclusivo de Decca Classics, es el primer cantante en unirse al sello después de leyendas como Luciano Pavarotti. Su álbum debut Passione alcanzó la primera posición en las listas de música clásica y le valió el premio BBC Music Magazine a artista revelación.
"Ganar el Viñas cambió mi vida; pasé de ser un estudiante desconocido a sentirme como un superhéroe", afirmó De Tommaso en entrevista con La Nación.
La sombra de un padre ausente
De Tommaso perdió a su padre, chef de un ristorante italiano, a los 18 años a causa de una leucemia. El joven recuerda que el local familiar estaba siempre impregnado de ópera, con grabaciones de Caruso, Callas y Pavarotti de fondo. Esa atmósfera marcó su primera relación con el canto lírico.
"Ese dolor me brinda una fuente de emociones que utilizo cuando interpreto piezas sobre pérdida y tristeza", explicó el tenor.
Antes de cada actuación, el artista dedica un instante a mirar al cielo y evocar a su padre, quien nunca vio su éxito pero sigue presente en su proceso creativo.
El Colón, escenario del ídolo
El Teatro Colón fue el escenario donde su máximo referente, Enrico Caruso, brilló hace más de un siglo. De Tommaso describió el recinto como "el templo donde mi sueño se hizo tangible" y prometió honrar esa herencia con su interpretación.
La gala de esta noche reunirá también a la soprano Nadine Sierra, cerrando una temporada que ha buscado rescatar la grandeza de la ópera clásica.