Este miércoles se inaugura la nueva edición del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA), el encuentro de artes escénicas más importante del país, después de que el año pasado se interrumpiera su continuidad. La iniciativa, impulsada por el Gobierno de la Ciudad, se desarrollará en distintas salas, espacios alternativos y lugares públicos de la capital hasta el 20 de este mes.
Un programa diverso y multicanal
En la presente convocatoria participan 17 montajes internacionales provenientes de países como Corea del Sur, España, Francia, Brasil, Lituania, Chile y Canadá, entre otros. Paralelamente, 23 obras locales fueron seleccionadas entre 984 propuestas recibidas, abarcando teatro de texto, performance, circo contemporáneo y danza. Los espectáculos se presentarán en teatros tradicionales, sitios específicos y espacios al aire libre, ampliando el alcance del festival.
"Lo mejor que le podía pasar al FIBA es no seguir realizándose en automático", explicó la ministra de Cultura de la Ciudad, Gabriela Ricardes, al referirse a la necesidad de replantear el formato del evento.
El regreso de Bob Wilson
El espectáculo “Dorian”, obra póstuma del reconocido creador norteamericano Robert "Bob" Wilson, ocupa el puesto central de la edición. La pieza, coproducida por el Teatro Nacional de Drama de Kaunas (Lituania) y el D’haus Theater de Düsseldorf (Alemania), reinterpreta la novela de Oscar Wilde y explora temas de identidad y tiempo. Se presentará en el Teatro Coliseo hasta el sábado, marcando el retorno de Wilson al escenario porteño tras su debut en el FIBA de 1999.
Creadores emergentes de la región
Entre los artistas locales, destaca la coreógrafa brasileña Lia Rodrigues, cuya compañía trabaja en la favela Maré de Río de Janeiro. Su propuesta “Encantado” se exhibirá en el Centro Cultural 25 de Mayo los días domingo y lunes, ofreciendo una visión comprometida con la realidad social del entorno.
El festival, que vuelve a programarse cada dos años bajo la dirección artística de Federico Irazábal desde hace una década, busca consolidar un nuevo rumbo que combine tradición y experimentación en la escena escénica argentina.