El joven argentino Faustino Oro, de 12 años, terminó en la tercera posición del torneo Prodigios y Leyendas, disputado en la capital española, y sumó cinco puntos a su puntuación Elo, alcanzando los 2 537.

El año pasado, con 11 años, había conquistado la edición inaugural del mismo certamen y obtuvo su primera norma de gran maestro. En esta ocasión su meta era retener el título, pero su progreso se estabilizó a mitad del evento.

Aun así, la actuación resultó positiva: mantuvo un nivel competitivo, mejoró su ranking y mostró mayor iniciativa en el tablero.

Partidos clave

Empató con autoridad contra el campeón del torneo, el español David Antón Guijarro, y también frente al segundo clasificado, el peruano‑mexicano José Martínez Alcántara. En los duelos contra Diego Flores, el argentino ganó una partida y perdió la otra. Contra la leyenda bosnia Ivan Sokolov, obtuvo un triunfo y un empate. Sólo en los encuentros con el último clasificado, Pepe Cuenca, empató en ambas rondas, pese a contar con oportunidades claras de victoria.

Los analistas señalaron que le faltó frialdad en esas situaciones, lo que le impidió convertir ventajas en puntos completos.

Ritmo del torneo y cansancio

El formato incluyó jornadas de rondas dobles, es decir, dos partidas por día, lo que pudo haber generado cierta fatiga en el chico.

A pesar de ello, el balance global es alentador y su proyección sugiere que podría liderar el ranking argentino absoluto en menos de un año.

Próximos pasos

Con 2 537 puntos, Oro se ubicó en el puesto 318 del ranking internacional y espera escalar en la siguiente publicación.

Su siguiente compromiso será representar a Argentina en las Olimpiadas de ajedrez, que comienzan este miércoles en Samarcanda, Uzbekistán.

En la misma edición, el argentino Francisco Fiorito, de 16 años, se llevó la categoría B y logró también una norma de gran maestro, reforzando la presencia de la juventud argentina en el torneo.