El último reporte de la Subsecretaría de Coordinación Fiscal Provincial, correspondiente a diciembre de 2025, muestra que la cantidad de empleados estatales por cada mil residentes varía de forma drástica entre las 24 jurisdicciones del país.
Desbalance entre provincias
Tierra del Fuego lidera con 139,7 empleados por cada 1.000 habitantes, seguido por Neuquén (113,6), La Rioja (109,8), Santa Cruz (107,1) y Catamarca (102,7). En el extremo opuesto, Córdoba registra 32,9 puestos por mil habitantes, mientras que Buenos Aires (37,6), Santa Fe (41,5) y Mendoza (43,9) se sitúan también en la zona baja del ranking.
"El contraste entre la Patagonia y las provincias más pobladas es notable", señaló el análisis de la Subsecretaría.
Cuánto cuesta cada puesto
En 2025, el gasto mensual medio por empleado provincial alcanza su punto máximo en Neuquén, con $3.559.104, seguido por Santa Cruz ($2.647.924) y Tierra del Fuego ($2.627.071). Estos importes incluyen aportes patronales y otros conceptos, no el salario neto. En el otro extremo, La Rioja registra el gasto más bajo con $1.225.318, seguida por Jujuy ($1.322.163) y San Luis ($1.360.428). En la capital federal, el promedio es de $1.725.963, superado por 16 provincias.
Evolución reciente
El empleo público provincial alcanzó su pico en 2016, con 51,17 cargos por mil habitantes. Desde entonces, la tendencia ha sido a la baja, con una ligera recuperación entre 2021 y 2024. En 2025, el promedio nacional se situó en 49,77 empleados por mil habitantes.
San Luis lideró el crecimiento acumulado entre 2017 y 2025, con un aumento del 37 %, seguida por Tierra del Fuego (15 %) y Neuquén (11 %). La Ciudad de Buenos Aires también mostró una subida del 10 % en el mismo período.
Panorama total
A nivel nacional, la Administración Pública no financiera (APNF) cuenta con 2.308.763 puestos, a los que se suman 156.204 contratados y becarios, totalizando 2.465.097 empleados en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y organismos descentralizados. Los datos excluyen bancos, entidades financieras, empresas estatales y la planta municipal.
La disparidad observada plantea interrogantes sobre la eficiencia del gasto público y la distribución de recursos entre las distintas regiones del país.