En los últimos años, capitales de los Emiratos Árabes Unidos y del empresario británico Joe Lewis compraron alrededor de 50.000 ha en la Patagonia, entre ellas una pista de aterrizaje en Río Negro y el proyecto denominado “Lago Escondido” en El Calafate, Santa Cruz.

Expansión de capitales extranjeros

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilnek, y el mandatario de Santa Cruz, Claudio Vidal, han respaldado estas operaciones, facilitando la transferencia de terrenos a través de sociedades pantalla y fideicomisos.

Marco legal y cifras de extranjerización

El proceso se sustenta en el Decreto 820/2016, impulsado por el gobierno de Mauricio Macri, que modificó la Ley de Tierras y redujo los controles entre la Unidad de Información Financiera y la AFIP, permitiendo la compra de áreas con lagos y ríos sin la vigilancia previa. Según datos oficiales, el 79,74 % de la superficie extranjerizada del país estaba en manos del 1,35 % de los propietarios extranjeros a diciembre de 2015, equivalentes a 253 titulares. Además, el 7 % del total de tierras registradas (aprox. 1.713.213 ha) pertenecía a empresas ubicadas en paraísos fiscales.

Casos concretos: Bariloche y la pista de aterrizaje

En Bariloche, el Registro Nacional de Tierras Rurales mostró una caída abrupta de 36.600 ha a 23.050 ha en manos de inversores extranjeros, sin explicar las transacciones subyacentes. En Río Negro, los emiratos compraron cerca de 14.000 ha a través del testaferro Hugo Barabucci, inicialmente donadas por el gobierno de los EAU y luego transferidas al fideicomiso Amaike, mayoritario de la sociedad Manzil SA. La pista de aterrizaje, antes propiedad de Joe Lewis, forma parte del complejo inmobiliario registrado como Bahía Dorada SA.

El registro oficial solo reconoce 4.928 ha bajo titularidad de los Emiratos, cifra que dista mucho de la realidad observada en el terreno.

Se espera que organismos de control revisen estas operaciones y que la justicia nacional determine la legalidad de los procesos de transferencia de tierras.