Los videojuegos de terror movieron 1.300 millones de dólares en 2026, de acuerdo con un informe de Alinea Analytics difundido en torno a Halloween. Dentro de ese total, Resident Evil Requiem aportó cerca de 211 millones, es decir, casi el 16% de la facturación del género en el año.

La cifra no es un pico aislado: representa un 17% más que en 2025 y cuatro veces lo registrado en 2019. El dato muestra que el miedo, lejos de quedar como nicho, se consolidó como uno de los motores comerciales de la industria.

Capcom, al frente de la tabla

El título protagonizado por Grace Ashcroft y Leon S. Kennedy encabeza el ranking de Alinea Analytics. Detrás aparece The Outlast Trials, con 62,1 millones de dólares, y completa el podio Resident Evil 4 Remake, con 50,4 millones.

La saga de Capcom no se limita a esos lanzamientos: en total, Resident Evil concentra el 32% de la torta del género. Otros cuatro títulos de la franquicia figuran en la lista, entre ellos Resident Evil 2, Resident Evil 3 y Resident Evil Village.

El resto del top lo integran R.E.P.O., Phasmophobia, Escape de Backrooms y The Last of Us: Parte 1. Por detrás de Resident Evil, Outlast y Silent Hill ocupan los siguientes puestos por volumen de ingresos.

Konami vuelve a apostar al miedo

El regreso de Silent Hill también mueve el tablero. Según el informe, las segunda y tercera tandas de juegos de la saga "ya están en marcha", lo que suma competencia a un mercado que hasta hace poco dominaba Capcom casi sin rivales.

El calendario tampoco se detiene: todavía faltan dos meses para que termine 2026 y ya se perfilan Silent Hill 1 Remake y Resident Evil Veronica como posibles lanzamientos terroríficos para 2027. Con ese panorama, la pregunta que deja el informe es si el género podrá superar los 1.300 millones conseguidos este año.