En los últimos meses el gobierno ha logrado afianzar su coalición con dirigentes y partidos locales, aunque la única herramienta con la que cuenta es el presupuesto disponible.

Estrategia basada en fondos

El poder económico se ha convertido en el principal activo del oficialismo para mantener la lealtad de sus socios. El dinero es el recurso que se emplea para financiar campañas, obras y acuerdos locales.

"El oficialismo solo dispone de recursos monetarios para sostener sus alianzas", señaló un analista político.

Limitaciones de influencia

A diferencia de gobiernos con mayor autoridad institucional, la actual gestión no puede distribuir cargos ni ejercer control sobre sectores críticos que dificultan la agenda de sus aliados en distintas provincias.

Esta carencia de poder político estructural obliga al Ejecutivo a depender cada vez más de la inversión pública como moneda de cambio, lo que eleva el costo de mantener la unidad del bloque.

Como consecuencia, la falta de capacidad para negociar espacios de poder podría generar tensiones internas y dificultar la gestión en territorios donde la oposición local ejerce presión.