El gobierno de Brasil tomó una decisión sin precedentes en décadas: retirar a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, y reducir su relación con el país al nivel de encargado de negocios. Esta medida es un fuerte cambio en las relaciones diplomáticas formales entre ambos países.

Causas de la crisis

La tensión entre los dos países se incrementó después de que el presidente Javier Milei criticara al presidente brasileño, Lula da Silva, en varias ocasiones. El presidente argentino lo calificó de "ladrón" y "presidiario", lo que generó un gran malestar en el gobierno brasileño.

Reacciones oficiales

El canciller brasileño, Mauro Vieira, se reunió con el embajador Bitelli y luego con el presidente Lula da Silva, para discutir la situación. Después de estas reuniones, se decidió retirar al embajador de la Argentina. La Cancillería argentina emitió un comunicado en el que "lamentó" la decisión de Brasil y la calificó de "unilateral".

"Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacia el Presidente hacen inevitable esta decisión", dijo un portavoz del gobierno brasileño.

Implicaciones de la decisión

La reducción de la relación diplomática puede tener implicaciones importantes para la cooperación entre los dos países. El encargado de negocios, que reemplazará al embajador, tiene un rango inferior y no tendrá la misma autoridad para tomar decisiones.

Próximos pasos

La Argentina no ordenará el regreso de su embajador en Brasil, según un comunicado de la Cancillería. El gobierno argentino considera que la decisión de Brasil es una medida "institucional" y no responderá de la misma manera.