El 3 de noviembre de 2026, Donald Trump perdió de forma inesperada en las elecciones de medio término de EE. UU., un hecho que generó una atmósfera de alarma dentro de la Casa Rosada, donde el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Santiago Caputo tuvieron que responder rápidamente.
Tensión en la Casa Rosada
Tras conocerse el resultado, los funcionarios de la sede oficial expresaron su desconcierto. > "Un quilombo por vez tenemos que tener", declararon en los pasillos de la Rosada.
A las 23:00, Caputo abandonó la Casa de Gobierno, visiblemente afectado por la magnitud del golpe político.
Una fuente cercana al Ejecutivo comentó a medios locales: > "Lo que más nos preocupa es cómo perdió Donald el voto joven de los varones. Y sabemos que acá también ya lo perdimos. Será muy difícil recuperarlo".
Implicancias para la agenda de Milei
Hasta hace una semana, la coalición libertaria había calculado que el peor escenario sería la pérdida de la Cámara de Representantes. Sin embargo, los resultados mostraron que los demócratas podrían alcanzar 54 senadores de los 100, una cifra que supera ampliamente las proyecciones iniciales.
El presidente Milei, quien se encontraba entre la Quinta de Olivos y un vuelo a España, siguió de pie mientras la prensa internacional describía la jornada como un "golpazo" para los libertarios.
Mirada al 2027 y 2028
Analistas advierten que la derrota de Trump complica la estrategia de Milei de cara a las elecciones de 2027, cuando podría perder el apoyo de sectores clave. Además, se prevé que los republicanos estadounidenses podrían ceder el poder en 2028, lo que añadiría incertidumbre al vínculo bilateral que el gobierno argentino busca consolidar sin depender del partido en el poder.
En medio de la incertidumbre, el Ejecutivo reiteró que la relación con EE. UU. "trasciende a quien gobierne" y que seguirá trabajando para mantener los lazos, sean republicanos o demócratas.