La decisión del Gobierno de derogar tres resoluciones que regularon el ingreso de bananas a las principales zonas productoras del país abrió un conflicto entre la Nación, las provincias de Salta y Jujuy y el sector bananero. Mientras la administración de Javier Milei sostiene que los controles fitosanitarios continúan vigentes bajo un sistema más moderno basado en análisis de riesgo y fiscalización del Senasa, productores y gobiernos provinciales advierten que la medida elimina una barrera sanitaria histórica y eleva el riesgo de ingreso de enfermedades capaces de afectar la producción nacional.
Origen del conflicto
La controversia se originó con la publicación de la resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura, firmada por Sergio Iraeta, mediante la cual se derogaron ocho resoluciones fitosanitarias dictadas entre 1992 y 2013. Entre ellas quedaron sin efecto la Resolución 99/1994, la Resolución 823/2006 y la Resolución 262/2013, que conformaban el esquema sanitario para el ingreso de bananas importadas.
Medidas de control
La Resolución 99/1994, dictada hace más de 30 años, prohibía el ingreso de bananas provenientes de países con determinadas plagas cuarentenarias hacia el noroeste argentino (NOA). La Resolución 823/2006 extendió ese esquema de protección a Formosa y Misiones, mientras que la Resolución 262/2013 redefinió su alcance y concentró la restricción únicamente en Salta y Jujuy, donde se ubica el principal polo productor de banana del país.
Reacción de las provincias
La decisión generó una inmediata reacción en las provincias productoras. Jujuy respondió mediante un decreto firmado por el gobernador Carlos Sadir que restablece controles provinciales para el ingreso, tránsito, almacenamiento y comercialización de banana fresca importada. El gobierno jujeño cuestiona que la Nación afirme que los antiguos requisitos fueron reemplazados por mecanismos modernos sin mencionar tales, y advierte que la derogación incrementa objetivamente el riesgo de ingreso y dispersión de plagas cuarentenarias que podrían afectar el patrimonio fitosanitario provincial.
Consecuencias
Entre las principales amenazas sanitarias se encuentran la Sigatoka Negra (Mycosphaerella fijiensis), Ralstonia solanacearum, Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (TR4), Palleucothrips musae y Colaspis hypoclora, y se advierte que algunas de esas enfermedades pueden destruir plantaciones y dejar los suelos improductivos durante más de 10 años.
La medida también generó preocupación entre los productores, que temen que la eliminación de las barreras sanitarias históricas pueda afectar la producción nacional de bananas. El conflicto entre la Nación y las provincias de Salta y Jujuy sigue en desarrollo, y se espera que se tomen medidas para mitigar el riesgo de ingreso de plagas y proteger la producción nacional.