El Banco Central comunicó que en julio los residentes de la República Argentina adquirieron un total neto de USD 4.100 millones en divisas, superando la demanda de los meses precedentes.
Factores que encendieron la compra
El repunte se dio en un contexto de vacaciones de invierno y viajes vinculados al Mundial de fútbol en Estados Unidos, lo que aumentó la necesidad de dólares para turismo. Dentro del total, USD 2.900 millones se destinaron al atesoramiento y alrededor de USD 1.000 millones quedaron depositados en entidades bancarias.
Repercusiones para la política cambiaria
A pesar de que la inflación ha empezado a desacelerarse, la presión por el dólar no disminuye. El riesgo país se mantuvo por encima de los 500 puntos básicos, lo que encarece el costo de la deuda externa. El Banco Central, por su parte, logró comprar cerca de USD 14.000 millones en el año, superando el objetivo inicial de USD 10.000 millones.
Debate entre economistas
Los analistas están divididos sobre la estrategia cambiaria. Algunos creen que ajustar el tipo de cambio no frenará la demanda, mientras que otros defienden una cotización más alta para aliviar la presión sobre el mercado y permitir al Banco Central acumular más reservas.
"Ponele el precio que quieras, $1.700 ó $1.800, por ejemplo; ayudaría a muchas empresas y le daría más oxígeno al Central para comprar más dólares en el mercado y acumular reservas", afirmó el ex titular del BCRA Carlos Melconian.
Perspectivas electorales
Se anticipa que la cercanía de las elecciones legislativas podría reactivar la compra de dólares, como ocurrió en octubre del año pasado, cuando en un solo mes se registró un récord de USD 6.500 millones. La incertidumbre política sigue alimentando la preferencia por la moneda extranjera, limitando la circulación de pesos y afectando el consumo interno.
En resumen, la combinación de una inflación en descenso, una demanda estacional y la expectativa de un entorno electoral volátil mantiene alta la atracción por el dólar, complicando la tarea del Banco Central de equilibrar reservas y estabilidad cambiaria.