En 1965, el productor de la serie televisiva Batman necesitaba un vehículo para la nueva producción y, a tres semanas del inicio del rodaje, el customizador George Barris adquirió el Lincoln Futura por US$1. Con esa compra, el futuro del automóvil se transformó en el legendario Batimóvil.

El origen del prototipo

El Lincoln Futura fue concebido por Ford como una visión futurista del automóvil. Diseñado por William M. Schmidt y John Najjar, el coche se presentó en el Salón del Automóvil de Chicago en 1955. Con un chasis que luego usaría el Lincoln Continental Mk II y un motor V8 de seis litros, la carrocería fue elaborada a mano por la firma italiana Ghia. El proyecto costó alrededor de US$250.000 de la época, equivalentes a más de US$2,3 millones actuales.

De la exposición al set de TV

Tras su debut, el Futura recorrió varias ferias y apareció en programas como The Dave Garroway Show y The Ed Sullivan Show. En 1959 protagonizó la película It Started With a Kiss, donde se pintó de rojo para la filmación. Con el paso de los años quedó prácticamente abandonado hasta que Barris lo compró.

"Quería algo que pareciera sacado del futuro", declaró George Barris sobre su elección del prototipo.

Barris modificó la parte frontal, añadió aletas laterales pronunciadas, lo pintó de negro y le incorporó una turbina falsa. En cuestión de semanas el coche pasó de ser una pieza de exposición a la estrella de la serie, acompañando al actor Adam West en cada episodio.

El legado del Batimóvil

La serie se convirtió en un éxito rotundo y el vehículo se consolidó como uno de los símbolos más reconocibles de la cultura pop. Lo que comenzó como un experimento de diseño automotriz en los años 50 terminó como un emblema de la televisión y del universo de Batman, superando con creces la visión original de Ford.