Mar del Plata,  — En la jornada final del 62° Coloquio de IDEA, el profesor Esteban Klor, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, explicó a empresarios la dramática transformación económica de Israel.

La crisis que amenazó al país

A mediados de los años 80, Israel enfrentaba una inflación anual de casi 450 %, un déficit fiscal promedio de 17 %, un gasto de defensa cercano al 30 % del PIB y un presupuesto estatal que absorbía alrededor del 76 % del producto interno. La fuga de capitales y el riesgo de default ponían en jaque la estabilidad.

"Había una hemorragia muy grande, había que parar la hemorragia", afirmó Klor.

Un pacto político que dio pie al ajuste

En 1984 se formó un gobierno de unidad nacional, integrando fuerzas de centro‑izquierda y centro‑derecha, sindicatos y empresarios. Este acuerdo permitió asumir el costo electoral del fuerte ajuste fiscal y la política monetaria restrictiva que siguió.

"No hay ninguna magia. O sea, estas son todas medidas que son conocidas", señaló el economista.

Las medidas incluyeron una devaluación inicial del 20 %, la instauración de un ancla cambiaria, la eliminación del financiamiento monetario del déficit y la subida de tasas de interés. El gasto público cayó del 76 % al 60 % del PIB y la inflación se redujo rápidamente a alrededor del 20 %.

"Las reglas son claras para todos y las reglas son las mismas para todos", recordó Klor.

De la estabilización al auge tecnológico

Con la inflación bajo control, Israel abrió su economía al comercio internacional, impulsó privatizaciones y eliminó los controles de precios tres años después del plan. En la década de los 90, el país comenzó a construir el ecosistema que lo convertiría en una "High Tech Nation".

Klor subrayó que la estabilidad macroeconómica no fue la única causa del salto tecnológico, pero sí la plataforma que permitió la inversión en innovación y el surgimiento de un sector tecnológico competitivo a nivel global.

Próximos pasos

El relato israelí sirve como referencia para países que buscan combinar disciplina fiscal, consenso político y visión a largo plazo para transformar crisis en oportunidades de desarrollo.