El legendario guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, asistió recientemente a un concierto de un artista invitado y afirmó que el espectáculo "No estuvo bueno". Su comentario surgió tras la presentación, donde expresó que, de haber tenido la oportunidad, lo habría ajustado.
"No estuvo bueno", declaró Gilmour al término del recital.
La opinión del guitarrista
Gilmour explicó que lo que más le molestó fueron la falta de dinamismo y la escasa atención al detalle sonoro. Según él, una mayor cohesión entre los músicos y una producción más cuidada habrían elevado la experiencia.
Un hábito de observar a sus colegas
A lo largo de su carrera, el músico ha dedicado tiempo a disfrutar de los shows de sus contemporáneos, tanto en su casa como en vivo. Esta práctica le permite absorber distintas propuestas artísticas y, a veces, ofrecer críticas constructivas como la que ha hecho en esta ocasión.
El comentario de Gilmour refuerza su reputación de aficionado exigente y conocedor del arte musical, sin dejar de reconocer el valor de apoyar a otros artistas en sus presentaciones.