El consumo masivo volvió a disminuir en julio, con una caída interanual del 2,6% según el informe de la consultora Scentia presentado este jueves, afectando tanto a grandes cadenas como a comercios de barrio.

Caída generalizada en todos los puntos de venta

Las ventas cayeron en los hipermercados (‑0,6%) y en los supermercados de barrio (‑1,2%). Los kioscos registraron un descenso aún mayor, de ‑6,1%, mientras que las farmacias lograron un leve repunte del +2,7%.

"Los datos evidencian una contracción del gasto en los sectores con menor poder adquisitivo", señaló un vocero de Scentia.

Canastas esenciales y categorías afectadas

Los productos de alimentación apenas lograron un aumento marginal del +0,4%, sin revertir la pérdida acumulada de años anteriores. Las categorías de "desayuno y merienda", limpieza y cuidado personal registraron caídas de ‑8,4%, ‑6,5% y ‑0,5%, respectivamente. Sólo bebidas alcohólicas y no alcohólicas mostraron crecimiento, con +12,4% y +5,7%.

E‑commerce como único motor positivo

Las compras online crecieron un 40% interanual, consolidándose como la única tendencia al alza dentro del panorama de consumo. Sin embargo, este dinamismo no fue suficiente para compensar la pérdida total del sector.

Contexto macroeconómico

El consumo de julio representa el 86% del nivel registrado en enero de 2023, lejos del pico del 111% de diciembre de ese año y del 99% alcanzado bajo la gestión de Javier Milei en diciembre de 2025, lo que implica una diferencia de 13 puntos en siete meses.

Según datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las pymes vieron una caída del 2,7% en sus ventas minoristas durante el mismo periodo. El INDEC informó un aumento del 2,9% en salarios reales en junio, pero la mejora se equiparó al índice de precios al consumidor (IPC) de los salarios privados, generando incertidumbre sobre una posible recuperación en agosto.