WhatsApp permite organizar actividades sin instalar programas externos; basta con activar el chat personal, marcar los mensajes relevantes y aprovechar la herramienta de búsqueda por fecha.

Armá tu bloc de notas dentro de la app

Para iniciar, abrí WhatsApp, tocá Nuevo chat y elegí tu propio nombre, que aparece como la opción “Tú”. Ese espacio funciona como un cuaderno digital donde podés anotar recordatorios, compromisos y cualquier idea. Para acceder rápidamente, mantené presionado el chat y pulsá el ícono de la chincheta para fijarlo en la parte superior de la lista de conversaciones.

Convertí mensajes en pendientes activos

Cada vez que recibas una tarea o escribas una nota, mantené pulsado el mensaje y seleccioná la estrella. En Android se llama “Destacar”, en iOS “Destacar”. El mensaje quedará guardado en la sección Mensajes destacados. Para verlo, entrá a la pantalla principal de chats, tocá el menú de tres puntos (Android) o Configuración (iOS) y elegí Mensajes destacados. Allí aparecen todos los ítems pendientes, sin importar el chat de origen.

"Mantén pulsado el mensaje y toca la estrella para destacarlo", indica la propia aplicación.

Cuando culmines una tarea, repetí el proceso y elegí la opción de desmarcar; el ítem desaparece de la lista pero sigue en el chat original.

Recuperá compromisos antiguos con la búsqueda por fecha

Si necesitás revisar lo acordado en un día concreto, entrá al chat correspondiente, tocá el nombre del contacto o los tres puntos en la esquina superior y seleccioná Buscar. Aparecerá un ícono de calendario; al tocarlo, podés elegir año, mes y día. WhatsApp te llevará automáticamente al mensaje de esa fecha, facilitando la auditoría de conversaciones extensas.

Buenas prácticas para mantener el orden

  • Usá negrita o emojis al escribir tareas para identificarlas rápido.
  • Destacá solo los ítems que realmente requieren seguimiento.
  • Revisá la lista de destacados al inicio y al final de la jornada.
  • Utilizá la búsqueda por fecha para archivar o cerrar compromisos antiguos.

Con estos pasos, la mensajería pasa de ser solo un canal de conversación a convertirse en una herramienta de productividad al alcance de todos los usuarios.